|
Esta
escultura, conocida popularmente como Dama de Baza, procede
de la necrópolis ibérica del Cerro del Santuario,
ligada a la antigua ciudad ibérica de Basti (Cerro Cepero),
situada junto a la actual Baza, en la provincia de Granada (ESPAÑA).
Fue hallada en el fondo de una tumba de la que era su urna cineraria.
Es decir, servía para guardar las cenizas del difunto
en la oquedad dispuesta para tal uso en su lateral derecho,
bajo el asiento.
La
escultura representa probablemente a una diosa según
se desprende del trono alado con garras de felino sobre el que
está sentada, y responde a un tipo de estatuaria muy
desarrollado en el Mediterráneo en época clásica.
La
Dama de Baza es de factura local, destacando la buena conservación
de su policromía. Llama la atención igualmente
la riqueza de sus adornos personales: joyas y arracadas.
Si
el interés de esta pieza es grande desde el punto de
vista estético y cultural, no es menor su importancia
para el conocimiento de la escultura ibérica y su cronología.
Puede fecharse en torno a la primera mitad del siglo IV a.C.
según el tipo de tumba en que se halló y por el
ajuar que le acompañaba.
inicio el
descubrimiento
la escultura
la difusión 
|