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| Nombres tan míticos como el Sahara, Arizona,
o Atacama despiertan sensaciones que muy pocos tienen
la posibilidad de transformar en percepcio-nes reales. |
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| Para ello, quizá no sea necesario viajar hasta
África o recorrer América, pues, entre las
sierras del Sureste Ibérico, se abre la aridez
descarnada del Altiplano Granadino, lecho erosionado de
un antiguo e inmenso lago interior, desecado un millón
de años atrás. |
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| Aquí se puede sentir la absoluta soledad de los
grandes espacios vacíos, descubrir la extraña
belleza de la desolación mientras se recorren inmensas
estepas que mudan al paso de las estaciones. La monótona
horizontalidad se quiebra y rompe por la fuerza del agua
en un mar |
| de colinas triangulares, cónicas, prismáticas...
atrapadas en un laberinto de barrancos imposi-bles,
con paredes verticales de tonos ocres, amarillos,
blancos... |
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Planta halófila.
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| En el Altiplano
granadino pueden verse espectaculares paisajes desérticos. |
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Resto fosilizado
del lecho
de un antiguo mar interior. |
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