| |
 |
| Descubrir Galera es también comprender que las
sociedades de cualquier tiempo, incluida la nuestra, nunca
han sido una foto fija; cambian, evolucionan, reciben
y aportan influencias en un proceso dinámico. |
|
| La identidad de este pueblo se ha forjada con la llegada
de fenicios, griegos, romanos, visigodos, judíos,
árabes, manchegos, aragoneses, valencianos... y
también con la ausencia, el vacío dejado
por centenares de familias que a lo largo del siglo XX
tuvieron que marcharse a Cataluña, Madrid, Francia,
Argentina... en busca del pan y del trabajo que su propia
tierra les negaba. |
|
| Hoy, Galera vuelve a acoger gentes, venidos esta vez
de Marruecos, Ecuador, Lituania, Inglaterra, Alemania...
para trabajar o para descansar, pero en cualquier caso,
para enriquecer siempre la autenticidad de un pueblo milenario
y abierto. |
|
|
| |
 |
| |
 |
La identidad
de Galera se ha nutrido durante milenios del vaivén
de diversos pueblos
y culturas. |
|