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| Galera se rasga por enormes heridas verdes, abiertas
y alimentadas por los ríos que nacen en las sierras
del entorno y en los pequeños manatiales que surjen
en las hondonadas del paisaje. Luego, una labor callada,
de siglos, ha ido tejiendo una tela de acequias, bancales
aterraza-dos, linderos de frutales, veredas, huertos,
alame-das... hasta crear un manto de vida; las vegas,
un legado que aun palpita. |
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| La superficie de cultivo es recorrida por decenas de
kilómetros de canales de riego, la mayor parte
de ellos de origen árabe; Alpanchía, Carrachila,
Almacil, Faz... Este agrosistema se completaba por diez
molinos harineros que movían su maqui-naria con
la fuerza del agua conducida por las acequias. |
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| Pero la crisis agraria de las últimas décadas
también ha arrastrado a las gentes que trabajaban
y hacían perdurar este espacio. Por exigencias
del mercado, los productos tradicionales carecen de salida
comercial y las manos y la experiencia que los crea, se
desprecian. En la actualidad se lleva a cabo un proyecto
para recuperar la Vega de Galera de acuerdo con los principios
de la agricultura ecológica. |
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| Alimentada por
ríos serranos, la vega de Galera rasga de verde
el paisaje desértico. |
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| Plantación
de patatas. |
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La vega ha sido
desde
siempre centro de
la actividad agrícola. |
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