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Durante un largo periodo de tiempo, la zona norte de
la provincia de Granada sirvió de frontera entre
dos mundos antagónicos, el musulman y el cristiano.
Ello obligó la construcción de atalayas,
torres aisladas que jalonaban la región para
anticipar peligros y comunicar mensajes por medio de
señales luminosas. En Galera, aun permanecen
3 de ellas:
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| La Torre de Ozmin, situada en los linderos del
Cortijo de Ros. Está construida con piedra del
lugar, trabada con yeso basto. De planta ligeramente rectangular,
posee un cuerpo macizo de gran fortaleza. |
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| La Torre de Fuente Amarga o del Tarahal, situada
al borde Este de la cañada de Fuente Amarga, es
una torre cilíndrica dividida en dos cuerpos: el
inferior que es macizo y el superior, hueco y derruido
en su mitad sur. |
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| La Torre de Teón o de Albarrani, situada
en el extremo Norte de los Villares de La Alquería,
frente a la cueva Ahumada. Su planta es cuadrada y en
su construcción se advierte que se han utilizado
materiales romanos (grandes fragmentos de tégulas
y otros). |
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| La Torre de Ozmín. |
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| La Torre de Teón. |
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