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Museo
de Orce
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Manuporte.
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Huesos rotos por
la mano
del hombre.
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© AltiplA publicidad, 2002
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n la tercera y última
sala del museo descubrimos parte
de la industria lítica
encontrada en Fuente
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Nueva, y en concreto las lascas de
sílex con los núcleos
y los restos de talla, lo que avala
que dicho lugar fue un asentamiento
humano. Hay también manuportes,
unas piedras sin tallar transportadas
hasta allí, y utilizadas como
herramienta percutor para romper huesos
y cráneos, con el fin de extraer
de su interior el tuétano y
el cerebro. Podemos ver además
algunos de estos huesos rotos por
seres humanos, que presentan la típica
marca de fractura alargada y en forma
de "V".
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Pero la joya de esta sala, es el
fragmento craneal humano expuesto
junto a un humero. Se cree que pertenecen
al mismo individuo, un niño
de 5 o 6 años. En el borde
del cráneo se ven marcas de
haber sido devorado por un carnívoro
de gran tamaño, concretamente
una hiena. Estos restos tienen un
valor incalculable, pues son los más
antiguos encontrados hasta la fecha
en toda Europa.
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| Fragmento
craneal humano. |
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esta sección: |
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