¿Qué caracteriza a los frutos secos?
Se denominan secos ya que contienen por naturaleza un muy bajo porcentaje de agua. Podemos diferenciar dos grandes grupos a la vista de su diferencia estructural. Por un lado tenemos frutos oleaginosos, llamados así por el alto contenido en grasa de su composición química. En este caso, la parte comestible de los frutos secos es la semilla (nuez, avellana, almendra, castaña, maní, piñones, pistachos, etc), ésta se encuentra cubierta por una cáscara dura y leñosa. Pero también podemos considerar frutos secos a la fruta deshidratada, como uvas, higos, dátiles, albaricoques, ciruelas...Este segundo grupo también contiene gran cantidad de nutrientes concentrados pero su compo-
sición grasa es mucho menor que
los anteriores, sobresaliendo por
su riqueza de glúcidos.

¿Desde qué época se consumen?
Los frutos secos han sido utilizados como alimento desde hace cientos de años. Sus árboles son copro-tagonistas en la mitología griega y en leyendas donde son considerados con propiedades mágicas
o sagrados por diversas culturas. En el
año 200 A.C. los Romanos ya consu-
mían almendras crudas para evitar la
embriaguez en sus grandes banque-
tes. La harina de castaña ha sido uti-
lizada a lo largo de los siglos para
hacer un tipo de gachas, polenta o pastas. Y las más pequeñas fueron desde siempre utilizadas en Europa como alimento para los cerdos, dando lugar al jamón de más alta calidad. Cuando los españoles llegan a América observan que los aztecas utilizaban frutos secos como alimento y a menudo se han encontrado cacahuetes en las vasijas mortuorias de los incas.

¿Qué nutrientes aportan?
Estos frutos se caracterizan principalmente por su riqueza en grasas y proteínas, y su pobre contenido en hidratos de carbono. Al ser alimentos ricos en grasas de ellos se pueden extraer aceites, tales como el aceite de almendra o de avellanas. Las grasas aportadas son insa-turadas. Al ser alimentos de origen vegetal no contienen nada de colesterol, y además dado su contenido en áci-
dos grasos monoinsaturados, contribuyen a reducir el colesterol sanguíneo y prevenir enfermedades car-diovasculares. Las proteínas no son de alta cali-
dad como las proteínas animales, pero son muy
valiosas para combinar con otros alimentos vege-
tales, especialmente en las dietas vegetarianas (comple-mentación proteica). Son una buena fuente de diversas vitaminas y minerales. Entre las vitaminas se destaca la vitamina E, con una importante función antioxidante y entre los minerales el fósforo, potasio y magnesio.

¿Contienen muchas calorías?
Sí, los frutos secos son una muy buena fuente de calorías, son alimentos de muy alta densidad calórica, esto significa que en pequeñas cantidades aportan                      muchas calorías.                     100 gramos de frutos                   secos  contienen entre                  de 600-700 kcal. Esta          riqueza energética, además   de nutritiva, los hace aptos para el consumo frecuente en niños y adolescentes en crecimiento, deportistas o personas que deban aumentar de peso, en otros casos no se debe abusar de estos alimentos.

¿Cómo pueden incorporarse
a la alimentación?

Estos alimentos pueden consu-mirse durante todo el año. Son una gran fuente de nutrientes para incorporar en el desayuno de niños, adolescentes y deportistas. Pueden emplearse en la elabora-ción de platos principales y en una gran variedad de postres. Son apetitosos de comer solos ; aña-den un tropiezo crujiente a sopas, ensaladas, guarniciones, tartas y pasteles. Una valiosa
fuente alimenti-
cia de muy
variados usos.